Era impresionante ver a mis dos mejores amigas chocandose una y ota vez con una barrera invisible, además ver todo el bosque consumido por las llamas. Todo eso lo había producido ese chico.
-Esa podrias ser tu-dijo la chica señalando con su mano los árboles-.Si hubieses venido desde el principio, esto no hubiese pasado.
-Claro, pero no me suelo fiar de voces estúpidas y menos de un viejo, a saber.
-Estás en una situación muy dificil, asi que no te metas con el maestro o te suelto.
<<¿Maestro?>>donde coño me estaba metiendo, ¿en una secta?<<La leche, voces, tias con alas, maestros...Total nada puede salir peor>>
No volví a hablar más, la verdad no era muy conveniente que me dejase enmedio de la nada con dos zombis intentando atraparme.
Horas, estuvimos sobrevolando el campo, el viaje parecía no tener fin, habiamos salido del pueblo hacia una hora, y estuvimos cruzando el campo hasta llegar a una pequeña arboleda, allí empezó a disminuir la marcha. Parecia buscar algo entre los árboles, al fin lo tan buscado apareció.Era una pequeña catedral, los primeros rayos de sol de la mañana chocaban contra las grandes vidrieras, haciendo que las pequeñas y monstruosas gargolas parecieran cobrar vida.
Nos dirijiamos directamente a una pares, decorada con la cabeza de un águila gigante saliendo de ella, la pared cada vez estaba más cerca y ella no se detenía. Empecé a moverme intentando hacer un hueco por el que saltar.
-¡¿Qué haces?!-me chilló-.¿Si te caes te matarás?-Prefiero hacerlo yo, antes de morir estampada como un huevo frito-de pronto se mecortó la respiración, el águila nos acababa de engullir.
-Por fin llegais, ya pensaba que Él os había atrapado-dijo la misma voz de hombre que siempre me hablaba.
-Tú-le grité-.Tu me has estado atormentando durante estos días.
-Más respeto, mocosa-dijo Ninn tirandome al suelo de rodillas.
-¡Ninn!-grito el hombre.
-Lo siento, señor.
Me empecé a levantar.
-Me importa una mierda quien seais, ¿pero que me está pasando?-dije intentando no hacerme más daño en la espalda. La mano del hombre me detuvo.
-Da igual quien seas, lo único que debes hacer es quedarte aquí.
-¡No!
-No lo entiendes-dijo esto con mucha calma-.Si sales de aquí Él te encontrara.
-¿Quién es Él?-Él es...un conocido de tu madre.
-Pero mi madre...-pensé en esa cálida voz-...no quería que Él me encontrase.
-Lo sé, pero se conocian, ahora debes irte con Ninn a tu habitación.
-Maestro, somos muchos aquí, deberiamos hacer una votación, tal vez ella no deba quedarse.
El hombre la miro amenazante, y Ninn me empezó a empujar hacia un estrecho pasillo.
Terminamos entre dos puertas, una dorada y la otra azul, observé la puerta dorada, me estaba llamando, decía algo, quería que descubriese algo, quería que entrara. Estendí mi mano hacia el manillar, pero un fuerte golpe me detuvo.
-Nunca abras esa puerta, ¿entendido?-asentí con miedo. Ella abrió la puerta azul y una habitación con dos camas apareció tras de ella-.Entra.
Entré, me esperaba encontrar un nido, pero había dos camas y dos estanterias.
-¿Qué sois?-Ninn cerró la puerta.
-Somos...-no sabía continuar-.Toda la mitología a lo largo de los siglos ha sido olvidada, ya que esos mitos fueron desapareciendo, pero no desaparecieron, sino que se transformaron en humanos, pero no siempre son humanos, solo hay un problema, cuando son humanos pasa esto...-las plumas de Ninn empezaron a desaparecer, ya no era medio pájaro, era una chica rubia con el pelo por el cuello, ojos marrones y piel pálida. Llevaba una camiseta blanca y unos pantalones vaqueros negros. Se dio la vuelta y se levantó la camiseta, unas alas tatuadas estaban allí-.Esta es nuestra marca.
-¿Y yo que soy?
-Nadie, ahora duermete, llevas toda la noche despierta.
Ninn se metió en la cama, yo me senté en la cama y me puse los cascos para escuchar Evanescence.
Al sentir como la respiración de Ninn se había hecho más profunda, me levanté y salí de la habitación. Me paré enfrente de la puerta dorada y estiré el brazo, abrí la puerta con cuidado y entré en esa extraña habitación.
La habitación era marrón claro casi amarillo, con unos ladrillos cuadrados gigantescos y estaba iluminada por varias velas. Una pila de archivos se amontonaban en todos los cajones, vi uno con mi nombre:
Hedera Helix
Madre: Leia Menestre
Padre: Occust Lonv
Poder madre: agua
Poder padre: fuego
Marca Hedera: una media gota de agua y una media llama de fuego unidas en uno, en la nuca.
