sábado, 25 de septiembre de 2010

Capítulo 3

Fui a mi habitación, no tenía ganas de que mis padres se enteraran de lo que acababa de pasar.
<<Hedera>>,oi la voz de una mujer en mi cabeza,<<Pequeña, debes proteger esta piedra>>
Me estaba volviendo loca, era imposible que una piedra hablara.
<<Hedera, por favor, encuentra los otros trozos y protejelos de él>>,la voz cesó y toda mi habitación se quedó en silencio.
-¿Él?, ¿la voz?-me pregunté sentandome en la cama intentando encontrar una solución-.¡Dios!-grite intentando no llorar-. No, no tenía bastante con oir voces, ahora también tengo que seguir sus ordenes.
Alguién llamó a la puerta, pero no contesté.
-Hedera-dijo mi madre asomando la cabeza por la puerta-.¿Estás bien?
-Si, solo estoy cansada.
-Papá ya ha llegado, ¿que tal si lo dejas un rato?
-Todavía me queda mucho, lo siento pero no puedo.
Mi madre se fue entristecida.
Dejé la piedra sobre mi mesilla y volví a enterrarme entre los libros de historia.


 Me levanté y miré mi móvil, las cinco de la mañana. Me puse de pie y cogí la piedra, tenía muy claro donde debía ir, salí de la habitación y bajé a la planta baja. Entré en el gran sótano, cerré la puerta y empecé a buscar por todos los cajones.
-Te tengo-susurré al encontrar un pequeño martillo. Mi idea era hacer un colgante con la pequeña piedra y enseñarselo a mis amigas, ellas me dirian lo que tenía que hacer.
Coloqué la piedraen una mesa y empecé a clavar un enganche con el martillo, por fin la piedra cedió y se hizo unpequeño agujero.
Algo salió de la piedra, algo semitransparente voló en mi dirección, de pronto un escalofrío me recorrió.
-Me voy a ir arriba, y haré como que esto no ha sucedido-dije saliendo del sótano como un rayo.
Subí las escaleras a oscuras con el corazón en un puño, entré en mi habitación, mi santuario, el ,unico lugar en el que estaba segura.
-Tengo que dejar de imaginarme cosas-dije intentando convencerme de que estaba loca. Me tumbé en la cama y me dormí en diez minutos.


Desperté con la música de mi móvil y una imagen en mi cabeza: una mujer de pelo azul, sonrisa cálida y piel escamada.
Me levanté haciendo caso omiso a los vestigios de mi locura e hice lo mismo que todas las mañanas.

Salí de casa y andé en dirección al insti, como siempre, odiaba esa rutina.
Llegué al patio y me senté a esperar a Cira y a Melisa, de pronto sentí como alguien me daba unos golpecitos en el hombro.
-Hola-dijo Melisa sonriente como siempre.
-Hola, os estaba esperando, pero las dos habeis llegado antes-dije señalandolas-.Tengo que enseñaros algo-dije quitandome el collar, de pronto se puso a llover.
-Luego nos lo enseñas-dijo Cira yendo hacia el porche.
Me quedé bajo la lluvia observando cada charco que veia, en uno me quede mirando mi reflejo, no, no era mi reflejo, yo no estaba reflejada allí, yo no tenía el pelo blanco, ni la piel verde, ni tenía escamas.
Etaba asustada, no había nadie detrás de mi, pero esa no era yo, en ese momento me dio igual quien fuese, pero salí corriendo hacia el porche.
-¿Qué te pasa?-me preguntó Cira al ver que había llegado corriendo.
-Nada, solo es que va atocar el timbre-estaba en lo cierto, según terminé de hablar sonó el timbre.
Llegué a clase y me senté en la útima fila.
-Buenos días-dijo la profesora de Lengua.
La clase se pasó entre regañinas y mis miradas a la ventana, el timbre sonó, pero no me di cuento.
-Lix-dijo Cira zarandeandome-.¿Te pasa algo?, estás más pálida de lo normal.
-Eh, no-dije sacudiendo la cabeza.
-Nos tenias que contar algo-dijo Melisa.
-No, era solo sobre las voces, pero ya se ha solucionado.
-Bueno, si nos lo quieres contar, ya sabes donde estamos-dijo Cira tocandome lamano, de pronto la aparto y se miró la mano sorprendida-.¡¿Una escama?!-dijo enseñandome la pequeña escama verde. Eso me dejó muda, ¿de donde era esa escama?-Lix, ¿estás bien?
-Si, solo me he quedado pensando, nada más.
El siguiénte profe llego.
-Adios-dijo Melisa-.Ah, mola lo que te has hecho en el pelo.
-¿Qué me he hecho?-pregunté inquieta.
-Mechas blancas-dijo cogiendome un mechón de pelo y enseñandomelo.
Levanté la mano.
-¿Si señorita Helix?
-¿Puedo ir a la enfermería?-dije agarrandome a la mesa para no caerme.
-Si.
No me hizo falta más, salí corriendo de clase.
<<Me he vuelto loca>>,pensé con lágrimas en los ojos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Q way, q way, q way.
me ha encantado
espero impaciente el proximo =D

Elu_Bellator_Corvus dijo...

MOOOOOOOOOOOOOOOLA! NO ES LA PRIMERA NI SERA LA ULTIMA VEX KE LO LEA PERO ES... ZUPER INKIENTANTE! ME ENCANTA! NON SEMPER IMBRE...

Elu_Bellator_Corvus dijo...

MOLAAAAAAAAAAAAAAAA! ME ENCANTA, DE VERDAD, HEDERA ES COMO NEILA, LAS LLEVO EN MI CORAZÓN. ESTE CAPI ES MU ESPECIAL PARA MI, BESSOS.