viernes, 1 de octubre de 2010

Capítulo 4

Crucé los angostos pasillos del insti y llegué a una pequeña habitación con las paredes a cuadros blancos y negros, una pequña camilla blanca, todos los muebles eran blancos y había un fuerte olor a desinfectante.
-Buenos días-le dije a la enfermera, una mujer rechoncha, baja y con un horrible traje verde.
-Hola, ¿qué querias?-preguntó mientras terminaba de limarse las uñas.
-No me encuentro bien-de lógica, se llama enfermería, si vas no te tienes que encontrar tan bien.
-¿Qué te pasa?
Me quedé en blanco, y ahora que decía, no le iba a decir que me había vuelto loca.
-Bueno..., me duelen los oídos y...-tenía que pensar en algo más, con eso no me mandarian a casa-...creo que tengo fiebre.
La enfermera me puso la mano sobre la frente.
-No, no tienes fiebre.
-De verdad, no me encuentro bien-dije deseando que se lo creyera.
-Será mejor que te vallas a casa, puede ser un virus.
Bajé los dos pisos que me separaban de mi libertad y salí de esa carcel disimulada con barrotes de colores y de nombre instituto.
Llegué a mi casa sin aliento.
-Hola-dije esperando no oir la voz de mis madre. Nadie contestó-.Genial, es hora de investigar-dije entrando en el amplio comedor.
Abrí los cajones a ras de suelo, allí estaban todas las fotos familiares, cogí el que ponía mis apellidos, Helix Bilom.
Ojeé cada hoja, cada foto, pero no había ninguna en la que yo fuese menor de tres años.
-Es imposible, por muy ocupados que estuviesen, alguna foto habría.
Abrí los demás álbunes, observé cada foto, tampoco, pero lo más extraño no era eso, en mi familia no había nadie que se pareciese a mi, mi madre, rubia con ojos azules; mi padre, pelirrojo con ojos verdes;mi tío, rubio con ojos marrones...En conclusión, nadie se parecía a mi, morena de ojos rojos.
<<Lo sabes, sabes que no eres como ellos>>,esta vez no era la voz de una mujer, era la de un hombre, pero parecía más la de un anciano.
-¿Quién...qué se supone que eres?-grité haciendo que el eco me delvolviera mis palabras. Sabía que la voz me oiría gritase o no, pero necesitaba desahogarme.
<<Dentro de dos días lo sabras>>
-¿Y si no quiero?-pregunte desafiante.
<<Te enteraras>>,la voz dejó de sonar en mi cabeza, mientras la puerta se abría.
-Hedera,¿qué haces aquí?-preguntó mi madre.
-Me encontaba mal, pero ese no es el caso ahora-dije intentando cambiar de tema-.Tenemos que hablar.
-¿De qué?-preguntó mi madre mirando las fotos tiradas sobre el sillón.
-Creo que ya lo sabes.
-Hedera, por favor, ya hemos hablado de eso.
-No, solo has dicho que no te parecía importante tener fotos, pero resulta que has cambiado de idea.
-Hija, solo fue una tontería.
-Ya, tontería, pero de donde he sacado yo este aspecto.
-De un familiar lejano-mi madre estaba a punto de derrumbarse. La miré fijamente, no me iba a ir de allí hasta que me lo dijera-.Lo siento, siento haberte mentido durante todos estos años-me quedé blanca. Todas mis sospechas eran ciertas.
-¿De...dónde vengo?
-No lo sé, un hombre,bastante mayor, nos abordó cerca de la universidad, nos dijo que sabia lo que queriamos y que lo tenía, nos mostró a una pequña de dos años, que nos miraba con unos grandes ojos rojos, nos dijo que no había nada que dijese que estabas en el mundo, asi que decidimos traerte aquí y darte una identidad, pero conservamos tu nombre original.
-¿Estás bien?
Asentí intentando ordenar toda la información en mi cerebro.
-¿Quiénes son mis padres?-me pregunté en un murmullo.
<<Yo, pequeña Hedera>>,la voz de la mujer sonó en mi cabeza.

1 comentario:

Andrea dijo...

que xuliiii!!!
que bueno ha sido lo de la voz, me la imagino super grave "dentro de dos días lo sabrás"
¿y si no quiero?
lo sabrás
jaja
bss