domingo, 17 de octubre de 2010

Capítulo 5

 
Los dos día habían pasado con tranquilidad, demasiada para mi gusto.
Por fín era sabado, me iba a tirar todo el día durmiendo, pero sobre las siete de la mañana mi movil empezó a sonar.
-¿Qué coño quieres?-pregunté al ver que era Cira-.A esta hora la gente normal está durmiendo.
-Es que acabo de mirar el movil, he leído tu mensaje, y mi respuesta es, ¡si!-dijo a todo correr. Había hablado tan rápido que casi ni la entendía.
-Más despacio.
-He, leído, tu mensaje, y, mi, respuesta, es, si.
Me quedé pensando, yo no la había enviado ningún mensaje, además que mensaje le podría enviar
-No te he enviado ningún mensaje.
-Si, ayer a las doce de la noche.
-P...-suspiré, seguramente fuese otro ataque de locura-.¿Qué dije?
-Que esta noche ibas a ir a lo fuegos artificiales, y que si íbamos a ir, yo y Melisa.
No era tan mal plan, ya me había preocupado, pensaba que con mi locura fuese a robar en algún sitio.
-Vale, estonces, ¿dónde nos vemos?
-En la bocatería.
-Vale, ahora dejame dormir-colgué el teléfono.
Me tapé la cabeza con la almohada y cerré los ojos intentando dormir, pero por más que lo intentaba había algo que me reconcomía.
Me levanté y miré el calendario del movil, habian pasado dos días desde que dejé de oir voces, dos día que no tenía a nadie ordenandome que buscase piedras. Un momento dos días, era imposible, no podía salir de casa, pero ¿y si me encontraban?, pondría en peligro a mis padres. De pronto la puerta se abrió.
-¿Qué haces despierta?-preguntó mi madre con la ropa del trabajo.
-Nada-me apresuré a decir-.Mamá, ¿te he dicho que he quedado con Cira y con Melisa?
-Si, vinistes ayer por la noche a decirme que hoy quedabas. ¿Por?
-Por nada.-dije empujandola fuera de la habitación-.Pasatelo bien.
-Vale-salió de la habitación y yo cerré la puerta, no pensaba salir de mi habitación hasta que mis padres se fuesen. Al cabo de diez minutos la puerta de la calle sonó.
-Bien, ¿qué pasará esta noche?-dije mirando hacia el techo de mi habitación.
-Lo que tenga que pasar.
-Venga, no me vengas con el rollito misterio, ¿qué pasará?
-Te encontraremos.
-¿Quién? y ¿para qué?
-No es de tu incunvencia.
-¿Dónde tengo que ir?-con tal de que me diera la dirección para no hacercarme por ahí.
-Ve al pantano a las doce de la noche. Si no te escondes allí, él irá a por ti, y eso no es nada bueno.
-¿Al pantano?-estaba claro que no iba a pisar ese sitio en mucho tiempo y menos de noche.
-Ve-me ordenó.


Esa orden estuvo rondando por mi cabeza todo el día, había llegado la noche y todavía oia la voz de ese maldito viejo, apagada y firme, resonando en mi pobre cabeza.


Ya eran la once de la noche cuando salí de casa, paseé por las oscuras calles, si a eso se le podian decir calles, hasta llegar a centro del pueblo, un sitio amplio y luminoso. Me dirijí a la plaza, toda ella estaba decorada por luces y bamderas colgando de las farolas.
-Hola-chilló Melisa desde la bocatería. Toda la plaza giró hacia donde Melisa saludaba, que vergüenza, más de medio pueblo estaba en la plaza.
-Hola-dije muy bajito colocandome un mechón de pelo detrás de la oreja.
-Ven, te estabamos esperando-dijo tirando de mi brazo hacia la mesa con Cira y la familia de Melisa, sus padres, su hermana y su hermano.
Me senté en la mesa del bar, La Tentación, ya habián pedido, siete hamburguesas.
Comimos rapidaménte
-Papá, mamá-dijo Melisa-.Teniamos pensado ir al parque de las afueras, para ver mejor los fuegos.
-¿A las afueras del pueblo?-no creía que nos dejaran, pero debía intentarlo.-Vale, pero llevate el movil.
-Gracias-gritamos las tres.
Las tres nos levantamos y salimos corriendo hacia el parque.
Tardamos unos diez minutos en llegar al viejo parque, todos los columpios eran de madera y de metal chirriante.
-Ya han empezado-dijoCira gritando por el estruendo de los cohetes.
-Entonces son las doce-dije mirando a todos los lados.
Pasaron cuatro minutos y todos los cohetes pararon dejando todo el parque lleno de humo. Entre el humo apareció una silueta que se hacercaba.
-Creo que deberiamos irnos-dije preocupada, al ver como alguien venia por esos caminos tan solitarios.
-¿Por qué?, es solo un chico-dijo Cira señalando a un chico pelirrojo que venía en nuestra dirección.
El chico se acercó y se paró ante nosotras.
-Buenas noches-dijo saliendo a la luz de una farola. Era un chico pelirrojo, con los ojos amarillos.
-Bu...buenas-dije intentando sacarme el nudo de la garganta.
Cira y Melisa parecian congeladas, mejor dicho todo estaba congelado, excepto nosotros dos.
-Deberias haber ido al pantano-dijo sonriente. Me levanté rapidaménte del columpio-.Tranquila tienes diez segundos-Empecé a correr se gún oí su propuesta-.Uno...,dos...,tres...-dejé de oirle, ahora solo tenía oidos para los gritos de mis dos mejores amigas.
-Corred-chillé con todad mis fuerzas.
-Diez-oí como el chico gritaba. Giré la cabeza para verle, pero en su lugar vi una luz cegadora, como la de un rayo, se acercaba peligrosamente hacia mi, de pronto el chico estaba en frente de mi.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

uiiiii!!
quiero leer el siguiente
no te preocupes, hoy subo.
plis, cambia mi imagen xq va a otra pag. Ya lo he editado para q este bien.
besssoos

Elu_Bellator_Corvus dijo...

KE MUCHACHO MAS CABRITO!! UN RON WEASLEY ENDEMONIADO!!! POR CIERTO, ME HA ENCANTADO, AHORA SEGUIRE LEYENDO, SOLO UNA COSA, ¿DIRIGÍ NO ES CON G?